Si se mira con cierta objetividad, con alguna distancia, con un toque de neutralidad y una pizca de indiferencia (si ello es posible), resulta, cuando menos, curioso leer en la página de Rubalcaba para el 38º Congreso Federal de los Socialistas que, como nuestra querida María González, diputada por Murcia dice, “Rubalcaba es el cambio solvente, el de verdad”, o como la otra contendiente en liza por la secretaría general, Carme Chacón, que dice “nuestro partido necesita iniciar un nuevo rumbo, abrir un nuevo tiempo”.
Si un extraterrestre (yo mismo, que soy de un pueblo de Murcia, donde el PSOE casi no se nota) apareciera por el planeta y leyera ambas frases pensaría que estas dos personas nunca han ocupado la cabeza del partido, que hay alguien caduco, al que ni se nombra no vaya a ser que traiga mal fario, a quien hay que sustituir y que ha tenido a la organización anclada en el pasado, en estructuras que ahogan la vida interna, en proyectos alejados de los ciudadanos, en prácticas impropias de socialistas y con una oligarquía gobernante por destituir.
El extraterrestre será de color verde y dirá “mi casa” con un dedo en alto, pero no se lo chupa. El panoli se ha puesto a tirar de hemeroteca y ha visto que ambos candidatos han estado mandando en el partido, el uno durante los últimos 25 años y la otra los pasados 12.
El E.T. se ha montado en la nave y ha dicho, como decía Obelix sobre los romanos: “estos socialistas están majaretas”.
Al otro lado del aparato hay otro candidato recorriendo España, Antonio Quero, un tipo muy preparado, en busca de avales entre delegados al 38º Congreso Federal. No pide el voto, pide que le firmen para que pueda participar en la elección, y resulta que los delegados se hacen los remolones, hacen como que no han oído nada, miran para otro lado silbando, esperando que se aburra, como cuando un mendigo importuna a la clientela de un bar.
Y no le dan el aval porque tendrán consigna de los que dicen que son el cambio necesario del partido, pero que se oponen a que nada cambie sin su consentimiento.
Jurao, que no tengo ni idea de si Antonio Quero será un buen Secretario General. Lo que sí tengo claro es que quiero luchar porque le dejen presentarse a la elección, porque el PSOE necesita más democracia interna o se hundirá en la noche de los tiempos, porque el socialismo necesita una reflexión a fondo en estos momentos de economía convulsa, y porque ES UN COMPAÑERO. ¿Y tenéis la poca dignidad de negarle el aval para que se pueda presentar?
Estimados delegados y delegadas al 38º Congreso Federal del PSOE, no os hemos elegido para servir a los líderes, no os hemos elegido para que obedezcáis, para eso no haría falta ni votaros; no sois socialistas para encorsetar la democracia interna, sino para garantizarla; y no os hemos elegido para que neguéis a ningún compañero la posibilidad de presentarse. Luego, que cada uno y cada una vote según su conciencia, sea esta independiente o esté ya comprometida.
domingo, 29 de enero de 2012
domingo, 1 de enero de 2012
CARTA A LOS MAGOS DE ORIENTE
Este año que entra y
aprovechando que se acercan los Magos de Oriente (que no eran reyes, sino
magos, y así lo dice el evangelio de San Mateo), quiero expresar mis deseos y
quiero pedirles a ellos y al 2012 un cambio radical, para mí, para ti y para
todos.
Para el narciso, un espejo
retrovisor.
Para el de baja autoestima,
una palmada en la espalda.
Para el ególatra, un día al
pie del Everest.
Para el idólatra, la cara del
ególatra mirando a la cumbre del Everest.
Para el egoísta, una colección
de videos de Manos Unidas.
Para el altruista, una ración
doble de fe y voluntad.
Para el codicioso, unos días
repartiendo comida en Cáritas.
Para el desprendido, riquezas
para repartir.
Para el engreído, una foto
suya en el aseo.
Para el despreciado, un
aplauso sincero.
Para el de derechas, una
inyección de justicia.
Para el de izquierdas, una
pastilla de libertad.
Para el triste, un millón de
sonrisas.
Para el alegre, un triste al
que sonreír.
Para el que está solo, un
único amigo.
Para el famoso, un rato de
soledad.
Para el político, un 15-M.
Para el 15-M, más democracia.
Para el agnóstico, valor.
Para el ateo, esperanza.
Para el creyente, fuerza para
transmitir la esperanza.
Para los pobres, lo mismo que
para los ricos: igualdad.
Para ti, que lees esto, un
fuerte abrazo.
Para mí, un poco de todo.
FELIZ AÑO NUEVO
sábado, 1 de octubre de 2011
REQUIEM AETERNAM ALCANTARILLA
Cuando aún corría, solía ir por el camino de la Paz , en Alcantarilla, donde nací y donde aún permanezco. Recuerdo cuando era niño, incluso, joven, que mi pueblo era bonito. Apenas caminabas quinientos metros y ya estabas en una senda de la huerta, que en primavera olía a azahar, sonido de ranas en las acequias, aire fresco en verano, vinagrillos, juegos, parejas que se escondían de la vista general y algún albaricoque que caía en el estómago sin pedir permiso al dueño.
Llegaron desarrollismos industriales, sacabarrigas que volaron con dinamita la iglesia de San Pedro, propietarios que derribaron casas señoriales para hacer edificios, y alcaldes sin visión de futuro que dejaron que esto sucediera. El pueblo se volvió feo, sin planificación crecieron moles cada una de su padre y de su madre, se fueron enterrando huertos, y crecieron coches, ruidos, hacinamiento, y calor, mucho calor.
Preocupado por el futuro de mi pueblo y el de mis hijos dentro de él, decidí meterme en un partido, el PSOE, con posibilidades de gobernar (no se rían, por favor) para intentar reconducir la deriva urbanística de Alcantarilla hacia una ciudad más humana, más verde, más para los niños y menos para el ruido y para el calor asfixiante; más para los huertos y menos para el asfalto.
Me costó mucho perder mi independencia política.
Ahora he visto en el periódico local Alcantarilla 7 días, que el nuevo Plan de Ordenación Urbana está a punto de ser aprobado por la Comunidad Autónoma.
Es un desastre, es edificar en Alcantarilla hasta en el aire que respiramos, es hacer pisos encima del techo de los coches, es incrementar tanto la densidad de población que no podremos ni movernos.
Y me da mucha tristeza. Y me duele.
Y me lamento, porque no fui capaz de convencer a mis compañeros de partido de que arremetiéramos políticamente contra ese Plan con toda la energía de que fuéramos capaces. Me lamento porque el desastre urbanístico que ha diseñado el eterno gobierno del PP va a acabar con mi pueblo.
Y ellos tan a gusto y tan orgullosos de lo que han hecho. Porque se creen que el progreso es un edificio encima de otro, porque se creen que una ciudad habitable no necesita espacios verdes, porque se creen que la huerta ya no vale, que lo único útil es la industria y la construcción; y a lo mejor tienen razón, que la huerta ya no produce económicamente hablando, pero genera buen clima, lugares donde ir, luz que disfrutar, olores que percibir, sonidos que escuchar, cultura que recordar.
Con el nuevo plan el camino de la Paz se llenará de edificios en la misma proporción en que las personas abandonaremos el pueblo.
Demasiados años gobernando los mismos, demasiados años sin alternativa.
Hoy me he ido a Murcia a pasear, porque el pueblo está muerto, porque nuestros jóvenes huyen buscando ambiente, cines, lugares agradables, otros encuentros.
Y me duele. He vuelto a las diez de la noche y la calle estaba… vacía.
domingo, 4 de septiembre de 2011
Jornada Mundial de la Juventud (4ª parte): la papalatría.
Lutero se equivocaba, no puede haber Cristo sin Iglesia. Al fin y al cabo si algo conocemos de Jesús de Nazaret es gracias a los apóstoles y a las primeras comunidades de cristianos. Eso de la libre interpretación de la Biblia está bien, resulta muy moderno en el Renacimiento con eso de la autonomía del individuo, el pirronismo o la duda metódica cartesiana, pero la Biblia como conjunto canónico de libros en los que se expresa la Palabra de Dios, es obra de los cristianos, de la Iglesia, no del propio Jesucristo que no dejó nada escrito. Pero de ahí a que toda la autoridad recaiga en el Papa, hay un trecho muy importante sólo explicable por las diversas calcificaciones históricas que se han ido adhiriendo a la Iglesia.
Cuando en el 380, mediante el Edicto de Tesalónica, se declara el cristianismo religión oficial del Imperio Romano, la alianza entre poder político y poder religioso hace que se solapen funciones, que se confundan roles. Con la caída del Imperio de Occidente, el Papa asumirá algunos cargos propios de la administración de Roma: el título de Sumo Pontífice que desde la época de Augusto ostentaba el emperador como máxima autoridad religiosa, pasa al Obispo de la Ciudad Eterna.
A partir de todo eso, la Iglesia adoptó el modelo “jerarcológico”, como dice el teólogo Juan Antonio Estrada, y hoy podemos escuchar que se refieren al Papa como “el Santo Padre” o como “el Vicario de Cristo en la tierra”.
Sobre la santidad del Santo Padre cabe decir (y esto es doctrina de la Iglesia desde los primeros tiempos) que le viene no de su persona, sino del Espíritu Santo, aunque el Papa sea un pecador, que lo será como todos, o a lo mejor un poco menos.
Ahora bien, con lo del Vicario de Cristo, me parece que se roza la herejía: mediante la Encarnación, Dios se hace hombre en Jesucristo, así que ya no hacen falta sacerdotes intermediarios entre un Dios lejano y los seres humanos; además el mismo Cristo queda presente, mediante el Espíritu Santo, en la comunidad de sus seguidores y materialmente en la Eucaristía (en el pan y en el vino). Por eso, si entendemos ser vicario como la representación de Cristo, ésta la ostenta la Iglesia y no el Papa, que es sólo el símbolo de la unidad.
Como decía, los avatares históricos que convirtieron al papado en un poder temporal han hecho que el Papa tenga preeminencia sobre el resto de la Iglesia. Al fin y al cabo éste ha sido el tema central de la discusión en los dos últimos concilios de la Iglesia Católica. En la personalidad tan arrolladora de Juan Pablo II se convirtió en lo que muchos llamaron “Papalatría” por parte de todos aquellos que pertenecen a los movimientos eclesiales a los que Woytila favoreció, y sigue con Benedicto XVI, que sin tener el carisma de su antecesor, lo hereda por vía del cargo que ostenta.
Después de toda esta historia es fácil de comprender por qué un encuentro mundial de jóvenes cristianos, la JMJ, se reduce ante la opinión pública, a la visita papal, cuando lo realmente importante es que se reúne la Iglesia Universal, y no que venga el Papa con ocasión de tan magno evento.
Lo que importa es el Pueblo de Dios, sujeto histórico de la acción del Espíritu Santo a favor de la salvación de la humanidad, y no el jefe, porque somos un pueblo de Sacerdotes, Profetas y Reyes, como dice la 1ª Carta de San Pedro.
A ver si los tiempos que se avecinan acaban con estos vicios adquiridos.
miércoles, 24 de agosto de 2011
JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD (tercera parte) EL DINERO
Queda feo en personas como nosotros hablar de dinero, que no nos entretenemos en esas minucias, pero como ésa ha sido una de las principales críticas a la organización de las jornadas, quiero echar una visión crítica (como siempre, como siempre, ya lo sé).
Se ha dicho que si ha costado no sé cuánto, que si se ha pagado con nuestros impuestos; después que si no se ha pagado con nuestros impuestos pero que han desgravado fiscalmente las empresas patrocinadoras; luego que los abonos del metro con descuentos para los peregrinos…
Al final parece que han sido más los beneficios que los gastos, como se puede leer en diversos medios de comunicación. Pero aún así, bajo el lema “con mis impuestos no” o algo así se ha erigido una cantinela que circula por la red.
Analicemos sosegadamente: si el encuentro internacional hubiera sido de los “criadores de escarabajos peloteros” de todo el mundo, y esto hubiera sido capaz de reunir a un millón de visitantes, todos habríamos empujado para conseguir que su convención fuera en España y veríamos con buenos ojos que las distintas instituciones públicas y privadas colaboraran en la financiación de los diversos actos bajo la esperanza de que tan magno acontecimiento proyecte nuestro hermoso país ante los ojos del mundo, y que nuestras ciudades se vieran inundadas de potenciales clientes que dejaran sus dineros y se generase empleo, aunque fuese transitorio. Pero no, como era de católicos de todo el mundo, incluidos los países pobres, pues hay personas a las que les toca la fibra sensible, porque de todos es sabido que los católicos son mala gente, tienen cuernos y rabo y les huelen los pieses. Por eso, aunque han venido cientos de miles de personas, España se ha podido contemplar en no se cuántos países, los hosteleros, tenderos, y otros comerciantes han facturado y contratado, etc., nos repugna la imagen que se ha dado de nuestra nación y el dinero que ha podido dejar toda esa ralea a la que le huele los pieses.
Yo creo que ya va siendo hora de que dejemos las demagogias irracionales y cultivemos más el respeto hacia los diferentes colectivos y modos de afrontar la existencia. El que ha sido embajador ante la Santa Sede, Francisco Vázquez, que fuera alcalde socialista de la Coruña, ha sido una de la personas que más ha trabajado para que la JMJ viniera a España y el otro día le oí en una entrevista radiofónica que estaba enfadado por toda esta ola de anticatolicismo que se ha montado. Me gustó oír a un hombre que es de izquierdas y cristiano y lo lleva con mucho decoro y dignidad. Vamos a ser sensatos.
De todas maneras esto no quita para que yo crea que la Iglesia debería ir por otro lado, pero esto lo desarrollaré en otra entrada.
sábado, 13 de agosto de 2011
JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD (segunda parte) EL PAPA
El actual Papa, Benedicto XVI es el resultado dialéctico del cúmulo de acontecimientos que sacudieron el mundo, y en especial el continente europeo, durante el siglo XX, del último Concilio y de Juan Pablo II. Cuando en 1962 el Papa Juan XXIII inició el Concilio Vaticano II cuyo objetivo él mismo había mostrado gráficamente con un abrir las ventanas para que entrara aire fresco, quiso afrontar desde el diálogo lo que se llamó el aggiornamento, o puesta al día de la Iglesia, que había perdido el tren de la “Modernidad” en medio de una creciente secularización quedando al margen de todo lo que representaba el “proyecto ilustrado”: la ciencia, la democracia, los movimiento obreros, etc. Probablemente el bueno de Juan XXIII no imaginó que el aire fresco que entró en la Iglesia se convertiría en vendaval dejando los seminarios casi vacíos, hasta el punto de que corría entre círculos clericales la frase, en tono de humor decadente de “el último que apague la luz”.
Ya en aquellos años conciliares, Joseph Ratzinger colaboró desde sus estudios de Dogmática. En 1968 publica “Introducción al cristianismo” en el que muestra su preocupación por que el diálogo entre la razón y la fe no nos lleve a degradar la “pepita de oro” (imagen que él utiliza para referirse al mensaje cristiano) apelando a la necesidad de ortodoxia.
Juan Pablo II fue el papa que procedía del mundo comunista y había conocido la persecución contra los cristianos, pero también la defensa de los derechos de los obreros. Arduo luchador, jugó un papel decisivo en la caída del Muro de Berlín, manejó como nadie los medios de la globalización pero hizo una apuesta por los movimientos más conservadores de la Iglesia, de tal manera que entre sus críticos se habla de él como “el papa que llenó los estadios y vació las iglesias”. Su preocupación por la ortodoxia doctrinal resultó especialmente dolorosa en su relación con la Teología de la Liberación, a la que se acusaba de marxismo, que en los 80 se movía en la persecución más sangrienta en América central y del sur. Para los cristianos cercanos a esta sensibilidad de lucha por la justicia resultaba incomprensible el que, en su visita a Nicaragua recrimine a Ernesto Cardenal su vinculación con el gobierno revolucionario sandinista, mientras no había condenado con tanta energía la dictadura chilena; o que Oscar Romero (al que dediqué una de las entradas de este blog) no haya sido canonizado y a Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei, se le hiciera santo en un tiempo record.
Precisamente el encargado de velar por esa ortodoxia (no tanto por la ortopraxis) fue el Cardenal J. Ratzinger, al que nombró Prefecto de la Congregación para la Sagrada Doctrina de la Fe. Símbolo de su tarea al frente de esta institución es su especial dedicación a “corregir” a Leonardo Boff, uno de los más insignes representantes de la Teología de la Liberación, quien terminó por renunciar a su sacerdocio para poder seguir escribiendo con plena libertad. Sin embargo, es curioso que Ratzinger protagonizara un diálogo interesantísimo sobre la relación de la razón y la fe con Jürgen Habermas, quizá el filósofo más importante del momento.
En España también sufrimos esta ola neoconservadora con la destitución de sus cátedras de teólogos de la altura de Juan Antonio Estrada o José María Castillo. Entre los obispos va creciendo el número de los adeptos a esta corriente, y se empiezan a nombrar, no tanto por su capacidad, sino por su fidelidad a la línea oficial hasta llegar a conformar, en opinión de González Faus, “la Conferencia Episcopal más mediocre de los últimos doscientos años”.
Las parroquias se llenan de grupos conservadores, los sacerdotes vuelven al vestido negro, al predomino en el detalle litúrgico más que en el espíritu de las celebraciones y crece en la Iglesia la preocupación por la moral personal.
Es comprensible que los movimientos críticos con esta línea de Iglesia muestren su enfado y se prodiguen en sus críticas con ocasión de la visita del papa; es también comprensible que militantes de la izquierda que defienden otro modelo de moralidad, hagan ver su disconformidad y que ésta se haga más sonora con la visita del papa.
Sin embargo, yo me hago una serie de preguntas que tienen que ver con la visita y los diferentes posicionamientos que expondré en la próxima entrada. Por hoy creo que es suficiente.
Perdón por haber excedido la longitud habitual de mis artículos.
viernes, 12 de agosto de 2011
La Jornada Mundial de la Juventud (primera parte)
He leído, visto y escuchado tantas cosas sobre la visita del Papa a España, que he creído ser mi obligación moral expresar detenidamente lo que voy reflexionando y escribiendo en las discusiones en Facebook, como creyente cristiano, católico convencido y profesor de Religión y como militante socialista. Sí, ya sé que más de uno pensará que soy el típico gilipollas que le gusta hacerse notar. Bueno, cada uno es libre, pero me niego (y no sólo yo) a admitir que por ser católico tenga que ser de derechas y me resisto a aceptar (tampoco soy el único) que por ser socialista tenga que ser anticatólico, como tampoco estoy dispuesto a tragar con todo lo que digan los dirigentes de mi partido ni me resigno a que la Iglesia tenga que ser tan conservadora como ha devenido en los úlimos 25 años.Empiezo a escribir hoy porque, habiéndome acercado desde mi retiro veraniego hasta mi casa de Alcantarilla, me he encontrado a un nutrido grupo de chicos, chicas y personas adultas que estaban esperando en la puerta de la parroquia de San Pedro a que llegaran los jóvenes de otros países que vienen a hospedarse en sus casas y a los que van a acompañar durante los días previos al encuentro de Madrid. Nadie les ha pagado nada, ni van con un tique o una nota para que el gobierno regional les dé dinero por hospedar a todos esos jóvenes. Lo hacen gratuitamente, porque tienen ilusión de encontrarse con otros hermanos en la fe que son de otros países de Europa o de América, o… Para sufragar gastos andan vendiendo papeletas para una rifa de un portátil, y mecheros y cosas así, que quien quiere compra y quien no, pues nada.
Se da la circunstancia de que conocía prácticamente a todos los que estaban esperando a que llegaran los huéspedes, y se da también la circunstancia de que entre ellos había seis alumnas mías. Quien me conozca sabrá de sobra que mis alumnos, especialmente en estos tiempos en los que nuestros gobernantes han convertido el estudiar Religión Católica en acto de heroísmo, son sagrados para mí, y encima éstas son de lo mejor que tenemos: buena gente, mejores estudiantes, solidarias, comprometidas, etc.
Por eso aviso a navegantes, de esos que tocan la campana como cuando hay niebla con un badajo monocorde “dan-dan, dan-dan” contra la visita del papa: sobre Benedicto XVI y sobre la Iglesia hablaré en las siguientes entradas del blog; pero lo del encuentro de jóvenes, que es de lo que se trata va por otro lado.
En realidad ya sabéis que se llama Jornada Mundial de la Juventud: Hay decenas de miles de voluntarios, que colaboran gratuitamente, 130.000 jóvenes que vienen a España de más de 30 nacionalidades. Entre ellos hay personas de toda condición social y económica, unos de derechas y otros de izquierdas, unos que hacen hincapié en rezar mucho y otros que insisten más en la solidaridad activa, pero todos unidos por una creencia y por la ilusión de conocer a otros jóvenes.
Esto es el centro de la cuestión y se equivocan los beatones y caciques eclesiásticos tan proclives a la papalatría (mientras el papa sea favorable a sus tesis) si quieren hacer de la visita del "Santo Padre" lo único importante, y se equivocan los que entran al trapo de esta visión deformada de la JMJ criticando la visita de Benedicto XVI despreciando todo lo demás.
Hagamos una cosa: miremos, analicemos y después discutamos, no vaya a ser que por darle en la boca al Papa, le demos en los morros a cientos de miles de jóvenes, y eso ya es más serio, sobre todo si entre ellos están mis alumnos, porque entonces MA-TO.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


