domingo, 8 de abril de 2012

MONSEÑOR, LA SEXUALIDAD Y EL EVANGELIO


Me pongo a repasar mentalmente los evangelios y no me viene a la memoria ningún hecho o dicho de Jesús que tenga relación, no ya con la homosexualidad, sino con la sexualidad en general. Y es raro, porque si hubiera considerado tal asunto importante seguro que lo habría dicho y su manera de plantear el tema sería tan alternativa que los evangelistas, aunque a regañadientes, como hacen en otras ocasiones en las que Jesús resultaba muy transgresor, nos lo hubieran transmitido.

Sin embargo, dedicó muchas palabras y acciones al problema de la distribución de la riqueza. Anunciaba la posibilidad de un mundo nuevo, de un sistema distinto de las relaciones humanas desde la igualdad de hijos de un Dios Padre-Madre que es puro amor, “lento a la ira y rico en clemencia”, y esto lo proclamaba como una buena noticia (eso significa precisamente “evangelio”). Los que no querían que ese nuevo mundo, ese nuevo Reino naciera eran los que vivían instalados en sus riquezas y en el poder. De ahí sus maldiciones contra los ricos: “ay de vosotros, los ricos, porque ya tenéis vuestro consuelo”; o sus avisos del peligro de las riquezas: “es más difícil que un rico entre en el Reino de los Cielos que no que un camello pase por el ojo de una aguja”.

Las alusiones a los ricos y a las riquezas son numerosísimas en los evangelios, sin embargo, al sexo, nada.

También son numerosas las alusiones de Jesús a los que hacen de la religión un gran negocio o un instrumento de poder. Reta a los sacerdotes del Templo a que lo destruyan, que Él lo reconstruiría en tres días, porque, como le dijo a la Samaritana, la adoración a Dios no requeriría de lugares sagrados; dedica a los fariseos y escribas, esos que cargaban pesadas losas sobre las gentes sencillas, los más descarnados calificativos. Les llama sepulcros blanqueados, raza de víboras, etc. Pero de sexo, nada.

Hablaba sobre el amor, sobre el perdón, sobre la amistad; atendía a enfermos, marginados y pobres en general y todos los que se acercaban a Él se iban felices por haber encontrado el amor de Dios en este mundo. Pero sobre sexo ni una palabra.
 
Tan sólo cuando alguien quiere criticar a una mujer de “mala fama” o cuando le presentan a una adúltera, podría entenderse que está tratando de sexualidad. Pues no. Porque Jesús trasciende los hechos para defender a la persona. No hay condena, sólo hay acogida y posibilidad de volver a empezar.

Cuando Monseñor Reig Pla hizo esa desgraciada alusión a la homosexualidad, de la que estoy seguro que se estará arrepintiendo y  si no es así debería hacérselo mirar, podía haber hablado de riqueza y de pobreza, y más ahora. Podía haber hablado del amor de Dios, podía haber requerido a los ricos generosidad, haber recriminado a los poderosos su falta de políticas que piensen en los más desfavorecidos, podía haber pedido a los bancos la dación en pago, podía habernos pedido que seamos solidarios, podía haber dado esperanza, podía haber anunciado… el Evangelio, la Buena Noticia.

Pero no, tenía que hablar de sexo, precisamente de lo que Jesús no hablaba y con ello queda expuesto a que le digan lo que Él dijo a los que querían condenar a la adúltera: “el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra”.

Quizá ha llegado la hora de un cambio en la Iglesia… Pero eso lo escribiré otro día.

viernes, 2 de marzo de 2012

SUB SPECIE AETERNITATIS*


Esta es una expresión latina empleada por muchos pensadores que viene a decir que Dios contempla el mundo desde la perspectiva de la eternidad, es decir, que para Él pasado, futuro y presente se funden en un solo tiempo, o mejor, en una ausencia del tiempo, donde todo cobra sentido y todo es lo que tenía que ser, aunque sin que desde su infinito poder haya interferido en nuestra libertad.

Desde esa perspectiva, las catástrofes naturales, que para nosotros son tragedias, quedan subsumidas bajo la idea de un mero suceso geológico; desde esa perspectiva, la explotación históricamente organizada en los diferentes modos de producción, no es más que una sucesión de momentos necesarios para llegar al fin de historia.

Esta visión se corresponde con el dios del panteísmo, ese que es como un macroorganismo del que nosotros no somos más que pequeñas y efímeras células que duramos incluso menos de lo que tarda una pompa de jabón en explotar en nuestra mano; un dios en el que cada una de esas pompas es igual a otra y sólo se diferencia por el lugar y el tiempo en que se produce, diferencias puramente aritméticas y geométricas, meramente cuantitativas.

Cuando los líderes europeos y mundiales de la economía se reúnen a ver qué hacen y manejan las cifras de millones de euros de medio en medio billón y toman decisiones sobre nuestro déficit, contemplan el mundo sub specie aeternitatis. Desde su atalaya políglota de jefes de estado, todos terminan hablando el lenguaje universal de las matemáticas, ese frío uno tras otro que no entiende de diferencias cualitativas para el que uno es igual a otro, y en el que “el otro” no es más que otro uno.

En el mundo contemplado sub specie temporalitatis el número adquiere rostro: el recorte del déficit, la prima de riesgo, la falta de crédito, los grandes sueldos a consejeros de entidades financieras, las cifras del desempleo, el neutro 22% de población española que vive bajo el umbral de la pobreza, ..., se convierten en una sucesión de caras con expresiones tan diversas como singulares son las historias que acumulan. Y cuanto más pobre más profunda se vuelve la brecha entre la eternidad y el tiempo concreto.

Un tiempo concreto que transcurre entre la preocupación por el mañana y la falta de perspectiva de futuro; entre la agonía del tirar la toalla y de seguir peleando porque tienes personas a tu cargo. Es la matemática en la que uno no es igual a uno, en el que la vivencia interior, la desesperación, el desahucio, los 426 € que se acaban no son convertibles en cifras.

Cuando en el Olimpo de Europa los “dioses” hablan de que empezaremos a crecer en 2013 levemente pero que no se notará en el empleo, en el mundo sublunar encorvamos la espalda bajo el yugo que nos redoblan, agachamos la mirada y los maldecimos en una gran blasfemia universal que denuncia que el mundo es un infierno para muchos, porque sólo unos pocos tienen llave del cielo.

Pero aquí abajo, en la intemperie del tiempo real, vemos al auténtico Dios de rostro humano, el Dios encarnado que sufre a nuestro lado, ese Dios que dejó la eternidad para bañarse en el mismo lodo en el que nos ahogamos y que habló y habla  por los profetas. Ese Dios que clama contra la explotación, que reclama la llegada de otro Reino, de otro orden de cosas en el que el pan de cada día llegue hoy a cada uno...

Hay que conseguir que el cielo y la tierra se parezcan cada vez más, que las personas sean más importantes que el dinero. Esa será la única manera posible de que la eternidad y el tiempo queden reconciliados en la gran fraternidad universal.

“Venga a nosotros tu Reino”

(Reflexión inspirada en la viñeta de "El Roto" publicada hoy en "El País"

lunes, 13 de febrero de 2012

LA REFORMA LABORAL. UNA LECTURA DE IZQUIERDAS.


La alienación económica, base de la alienación política e ideológica, se concreta en la explotación, que es el acto mediante el cual el fruto del trabajo del obrero es expropiado por el capital, es decir, que según la antropología marxista, es la misma persona del trabajador la que se convierte en un medio, en un producto que se compra y que se vende a cambio de un salario para dar beneficios al capitalista.

De este modo los medios de producción siempre están en las mismas manos y por mucho que un obrero se esfuerce, por muchos años que trabaje para la empresa, ésta siempre será del empresario.

Para intentar compensar mínimamente esta cesión continua de plusvalías en manos ajenas se incorporaron las subidas salariales con la antigüedad en la empresa y sobre todo, la indemnización por despido mediante la cual se reconoce que hay una parte de la empresa que “le pertenece” porque ha contribuido a su crecimiento mediante su fuerza de trabajo.

Con el surgimiento de las grandes multinacionales, el trabajo se ha ido derivando progresivamente al trabajador autónomo, al que se le ha hecho creer que era “pequeña empresa”, en vez de obrero por cuenta propia. La desprotección en la que se quedan los trabajadores con la reforma laboral no es desprotección, es directamente alienación económica, es negar que el trabajo de los obreros, que es lo que produce las plusvalías, pueda participar en los beneficios y en la propiedad de los medios de producción. Así que más que desprotección es un acto de expropiación.

De esta manera el capital no contratará más, pero se satisface a los inversores internacionales que buscan países de mano de obra barata y dócil para poner su dinero. Y tienen donde elegir, porque nosotros no competimos con los trabajadores centroeuropeos, sino con los mercados laborales asiáticos y sudamericanos emergentes y si queremos que haya trabajo para nosotros, tenemos que ofrecernos baratos y sumisos.

Quitar la negociación colectiva, asociar el salario a la productividad (que siempre será baja intencionadamente para pagar pocos impuestos) y desprestigiar a los sindicatos (tarea en la que ellos mismos se han empeñado al funcionarizarse) es todo obra del mismo plan: es dejar a los obreros del siglo XXI en los paños menores del originario proletariado, que expropiado de su vivienda o esclavo de la hipoteca, dueño tan sólo de su prole, acude a las grandes ciudades pidiendo ser explotado a cambio de lo que sea y agradeciendo a aquellos que legislan su ruina, porque por lo menos pueden cobrar.

La jugada se completa con el sistema de protección del estado, soportado en su gran mayoría por la clase media, que cuando una empresa despide a un trabajador pagándole cada vez menos, el jefe se queda tranquilo porque para eso está el estado, ese mismo estado que no quieren que intervenga en las contrataciones.

Está todo estudiado, anda que no.

martes, 7 de febrero de 2012

¿QUÉ ES LA CRISIS?


La crisis se esconde tras una cortina de millones de euros que lo mismo van que vienen no se sabe de dónde ni hacia dónde.

La crisis se enmascara en el pesimismo de muchos, incluidos aquellos para los cuales el derrotismo de las gentes es la oportunidad para recoger beneficios.

La crisis deja claros en el bosque de la carencia, entre los altos sueldos de banqueros, especuladores y políticos de alta gama que cobran más de lo que pueden gastar sin perder la decencia.

Pero a mí no me engañan.

La crisis es un coche viejo que visita un taller para reciclarse, porque no hay para otro nuevo.

La crisis es levantarse por la mañana y no saber qué hacer y que se te pase el día sin haber hecho nada.

La crisis es impotencia, es desconcierto, es abulia, es autodesprecio.

La crisis es una mujer que antes miraba escaparates y ahora compra cebollas.

La crisis es alcohol barato, es mirada sombría y bronca sin motivo.

La crisis es la cola de cáritas, la bolsa con legumbres y la leche de oferta.

La crisis es la deuda impagada, el piso provisional, el cambiarte de acera para evitar encuentros.

La crisis es no poner el despertador.

La crisis es un "no te puedes ir de viaje de estudios", es un "no puedes hacer esa carrera".

La crisis es el despedir y el despedirse para no se sabe cuándo volver.

Pero la crisis no es el fin.
La crisis puede ser la celebración de la solidaridad, puede ser la fiesta del compartir.

La crisis puede ser la mecha de la revolución, la antesala de la justicia.

La crisis puede ser, y ojalá sea, el triunfo del ser humano sobre el dominio del dinero, la victoria de las personas sobre las estructuras, la esperanza del futuro que deseamos que llegue.

Algún día, las crisis las padecerán quienes las provocan, la sufrirán quienes se aprovechan de ella.

Para entonces incluso los ricos tendrán suerte, porque cuando eso llegue... 

ya no habrá más crisis.











domingo, 29 de enero de 2012

UN E.T. EN EL 38º CONGRESO DEL PSOE

Si se mira con cierta objetividad, con alguna distancia, con un toque de neutralidad y una pizca de indiferencia (si ello es posible), resulta, cuando menos, curioso leer en la página de Rubalcaba para el 38º Congreso Federal de los Socialistas que, como nuestra querida María González, diputada por Murcia dice, “Rubalcaba es el cambio solvente, el de verdad”, o como la otra contendiente en liza por la secretaría general, Carme Chacón, que dice “nuestro partido necesita iniciar un nuevo rumbo, abrir un nuevo tiempo”.

Si un extraterrestre (yo mismo, que soy de un pueblo de Murcia, donde el PSOE casi no se nota) apareciera por el planeta y leyera ambas frases pensaría que estas dos personas nunca han ocupado la cabeza del partido, que hay alguien caduco, al que ni se nombra no vaya a ser que traiga mal fario, a quien hay que sustituir y que ha tenido a la organización anclada en el pasado, en estructuras que ahogan la vida interna, en proyectos alejados de los ciudadanos, en prácticas impropias de socialistas y con una oligarquía gobernante por destituir.

El extraterrestre será de color verde y dirá “mi casa” con un dedo en alto, pero no se lo chupa. El panoli se ha puesto a tirar de hemeroteca y ha visto que ambos candidatos han estado mandando en el partido, el uno durante los últimos 25 años y la otra los pasados 12.

El E.T. se ha montado en la nave y ha dicho, como decía Obelix  sobre los romanos: “estos socialistas están majaretas”.

Al otro lado del aparato hay otro candidato recorriendo España, Antonio Quero, un tipo muy preparado, en busca de avales entre delegados al 38º Congreso Federal. No pide el voto, pide que le firmen para que pueda participar en la elección, y resulta que los delegados se hacen los remolones, hacen como que no han oído nada, miran para otro lado silbando, esperando que se aburra, como cuando un mendigo importuna a la clientela de un bar.

Y no le dan el aval porque tendrán consigna  de los que dicen que son el cambio necesario del partido, pero que se oponen a que nada cambie sin su consentimiento.

Jurao, que no tengo ni idea de si Antonio Quero será un buen Secretario General. Lo que sí tengo claro es que quiero luchar porque le dejen presentarse a la elección, porque el PSOE necesita más democracia interna o se hundirá en la noche de los tiempos, porque el socialismo necesita una reflexión a fondo en estos momentos de economía convulsa, y porque ES UN COMPAÑERO. ¿Y tenéis la poca dignidad de negarle el aval para que se pueda presentar?

Estimados delegados y delegadas al 38º Congreso Federal del PSOE, no os hemos elegido para servir a los líderes, no os hemos elegido para que obedezcáis, para eso no haría falta ni votaros; no sois socialistas para encorsetar la democracia interna, sino para garantizarla; y no os hemos elegido para que neguéis a ningún compañero la posibilidad de presentarse. Luego, que cada uno y cada una vote según su conciencia, sea esta independiente o esté ya comprometida.

domingo, 1 de enero de 2012

CARTA A LOS MAGOS DE ORIENTE


Este año que entra y aprovechando que se acercan los Magos de Oriente (que no eran reyes, sino magos, y así lo dice el evangelio de San Mateo), quiero expresar mis deseos y quiero pedirles a ellos y al 2012 un cambio radical, para mí, para ti y para todos.

Para el narciso, un espejo retrovisor.

Para el de baja autoestima, una palmada en la espalda.

Para el ególatra, un día al pie del Everest.

Para el idólatra, la cara del ególatra mirando a la cumbre del Everest.

Para el egoísta, una colección de videos de Manos Unidas.

Para el altruista, una ración doble de fe y voluntad.

Para el codicioso, unos días repartiendo comida en Cáritas.

Para el desprendido, riquezas para repartir.

Para el engreído, una foto suya en el aseo.

Para el despreciado, un aplauso sincero.

Para el de derechas, una inyección de justicia.

Para el de izquierdas, una pastilla de libertad.

Para el triste, un millón de sonrisas.

Para el alegre, un triste al que sonreír.

Para el que está solo, un único amigo.

Para el famoso, un rato de soledad.

Para el político, un 15-M.

Para el 15-M, más democracia.

Para el agnóstico, valor.

Para el ateo, esperanza.

Para el creyente, fuerza para transmitir la esperanza.

Para los pobres, lo mismo que para los ricos: igualdad.

Para ti, que lees esto, un fuerte abrazo.

Para mí, un poco de todo.

FELIZ AÑO NUEVO

sábado, 1 de octubre de 2011

REQUIEM AETERNAM ALCANTARILLA

Cuando aún corría, solía ir por el camino de la Paz, en Alcantarilla, donde nací y donde aún permanezco. Recuerdo cuando era niño, incluso, joven, que mi pueblo era bonito. Apenas caminabas quinientos metros y ya estabas en una senda de la huerta, que en primavera olía a azahar, sonido de ranas en las acequias, aire fresco en verano, vinagrillos, juegos, parejas que se escondían de la vista general y algún albaricoque que caía en el estómago sin pedir permiso al dueño.

Llegaron desarrollismos industriales, sacabarrigas que volaron con dinamita la iglesia de San Pedro, propietarios que derribaron casas señoriales para hacer edificios, y alcaldes sin visión de futuro que dejaron que esto sucediera. El pueblo se volvió feo, sin planificación crecieron moles cada una de su padre y de su madre, se fueron enterrando huertos, y crecieron coches, ruidos, hacinamiento, y calor, mucho calor.

Preocupado por el futuro de mi pueblo y el de mis hijos dentro de él, decidí meterme en un partido, el PSOE, con posibilidades de gobernar (no se rían, por favor) para intentar reconducir la deriva urbanística de Alcantarilla hacia una ciudad más humana, más verde, más para los niños y menos para el ruido y para el calor asfixiante; más para los huertos y menos para el asfalto.

Me costó mucho perder mi independencia política.

Ahora he visto en el periódico local Alcantarilla 7 días, que el nuevo Plan de Ordenación Urbana está a punto de ser aprobado por la Comunidad Autónoma.

Es un desastre, es edificar en Alcantarilla hasta en el aire que respiramos, es hacer pisos encima del techo de los coches, es incrementar tanto la densidad de población que no podremos ni movernos.

Y me da mucha tristeza. Y me duele.

Y me lamento, porque no fui capaz de convencer a mis compañeros de partido de que arremetiéramos políticamente contra ese Plan con toda la energía de que fuéramos capaces. Me lamento porque el desastre urbanístico que ha diseñado el eterno gobierno del PP va a acabar con mi pueblo.

Y ellos tan a gusto y tan orgullosos de lo que han hecho. Porque se creen que el progreso es un edificio encima de otro, porque se creen que una ciudad habitable no necesita espacios verdes, porque se creen que la huerta ya no vale, que lo único útil es la industria y la construcción; y a lo mejor tienen razón, que la huerta ya no produce económicamente hablando, pero genera buen clima, lugares donde ir, luz que disfrutar, olores que percibir, sonidos que escuchar, cultura que recordar.

Con el nuevo plan el camino de la Paz se llenará de edificios en la misma proporción en que las personas abandonaremos el pueblo.

Demasiados años gobernando los mismos, demasiados años sin alternativa.
Hoy me he ido a Murcia a pasear, porque el pueblo está muerto, porque nuestros jóvenes huyen buscando ambiente, cines, lugares agradables, otros encuentros.

Y me duele. He vuelto a las diez de la noche y la calle estaba… vacía.